Contratá oficios de forma segura, por WhatsApp. Matriculados, formados y verificados por la Universidad Tecnológica Nacional.
Sin apps, sin registro. Seña de $5.000 sólo cuando el profesional ya confirmó — y se descuenta del trabajo.
No hay que bajar nada ni crear una cuenta. Escribís por WhatsApp como le escribirías a un vecino, y del otro lado hay alguien que conoce a todos los matriculados de tu zona.
Un mensaje, en tus palabras. “Se me tapó el baño”, “no tengo agua caliente”. No hace falta saber cómo se llama el problema.
Con nombre, matrícula, foto y a cuántas cuadras están. Elegís vos: nadie te asigna nada ni te apura.
Cuando el profesional ya confirmó que puede ir, señás $5.000 y te pasamos su contacto. Esa seña se descuenta del trabajo.
Empezamos por los oficios donde un mal trabajo no es una molestia: es un peligro. Gas, electricidad y agua no admiten “un conocido que sabe”.



Nadie entra a tu casa siendo “el plomero”. Antes de que toque el timbre sabés quién es, dónde se formó y qué número de matrícula tiene.

No alcanza con declararla. Verificamos el número contra el registro y lo revisamos cada año.
Cursan y se actualizan en la universidad. El aval no es un logo en la web: es un convenio con obligaciones de las dos partes.
Identidad, domicilio y antecedentes penales. Es la parte que nadie quiere preguntar y todos necesitan saber.
Se cobra sólo cuando ya encontramos al profesional disponible y confirmó el turno. No es una comisión: sale del precio final del trabajo.
La visita tiene un valor fijo que conocés antes de que salga. Si el trabajo cambia, se presupuesta y lo aprobás vos.
“Se me rompió el termotanque un domingo. Escribí a las nueve de la noche pensando que me contestaban el lunes y a las diez y media tenía a alguien en casa.”
“Vivo sola y lo que más me pesaba era abrirle la puerta a un desconocido. Saber el nombre y la matrícula antes de que llegue cambia todo.”
“Me habían presupuestado el triple por una filtración que era una junta. El de acá me lo dijo por WhatsApp antes de venir.”
Buscar y pedir presupuesto no cuesta nada. Cuando ya encontramos al profesional disponible y confirmó el turno, señás $5.000 para que te pasemos su contacto — y esos $5.000 se descuentan del precio del trabajo. Si no encontramos a nadie, no pagás nada.
Porque del otro lado hay una persona que reserva su tiempo y se mueve hasta tu casa. La seña evita los turnos que nadie atiende y no es plata que perdés: se descuenta del trabajo. Y se cobra después de que el profesional confirmó, nunca antes.
No. Todo pasa por WhatsApp, en el mismo chat donde le escribís a tu familia. No hay registro, no hay contraseña y no hay nada que instalar.
Que el profesional se formó o se actualizó en la Universidad Tecnológica Nacional — Facultad Regional Buenos Aires, y que su matrícula fue chequeada contra el registro oficial en el marco de un convenio con la universidad. No es un sello que nos pusimos nosotros.
Hoy en CABA y el primer cordón del Gran Buenos Aires. Si estás fuera de esa zona escribinos igual: te decimos si tenemos alguien cerca antes de hacerte perder tiempo.
Escribinos al mismo chat. Todo trabajo tiene garantía de treinta días y, si hace falta, volvemos con otro matriculado sin costo. El profesional responde ante nosotros y ante la matrícula que puso en juego.
Escribinos con tu número de matrícula y el rubro. Verificamos el registro, coordinamos la formación en la UTN.BA si te falta, y empezás a recibir pedidos de tu zona.
Un mensaje de WhatsApp y en minutos tenés tres profesionales verificados que trabajan cerca tuyo.
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